Jenaro Castro
TRAZADO HORIZONTAL
Maricarmen y sus muñecos
Este verano ganamos la segunda estrella para poner en nuestra camiseta de la selección española de fútbol y, una vez más, el fútbol ha catalizado nuestro espíritu patrio más allá de diferencias políticas y/o de equipo (a veces más grandes y más profundas). Por unos días nos sentimos un país grande y poderoso, del que sentirnos orgullosos. Parece mentira, pero de vez en cuando aparece el deporte para hacernos sentir especiales. Ahora ha sido el fútbol, pero otras veces es el tenis, el baloncesto, el golf, incluso el bádminton. “Soy español, ¿a qué quieres que te gane?” se acuño hace algunos años cuando coincidía que teníamos en lo más alto, y simultáneamente, a muchos de nuestros deportistas. Es en el deporte donde con más facilidad nos mimetizamos con el éxito ajeno y lo asumimos como propio: “¡Hemos ganado Roland Garros!”. Sin embargo, somos potencia mundial en muchas otras cosas, la mayoría de ellas desconocidas para muchos, que también han exigido esfuerzos colectivos muy importantes y que debiéramos también personalizar como un logro de todos y que debieran hacernos sentir el mismo orgullo que llevar una segunda estrella dorada en una camiseta.
Somos un referente indiscutible en la construcción y gestión de megaproyectos a nivel global. Lideramos en el mundo las licitaciones de grandes infraestructuras, y los mejores puentes, aeropuertos y autopistas que hay en el mundo, son españoles. No solo infraestructuras, nuestros arquitectos dejan su huella de originalidad y funcionalidad en todas las grandes ciudades del mundo. Somos los principales productores mundiales del llamado oro líquido, el aceite de oliva, pero estamos también en el top cinco en vino, queso, carne de cerdo, frutas frescas… y no solo vendemos mucho, además la calidad de lo que vendemos es referencia mundial. Marca España. Somos uno de los países del mundo que mejor aplicamos la biotecnología a la agricultura.
¿Quieres más?: somos la primera potencia europea en capacidad de desalación del agua y líder mundial en porcentaje de reutilización de aguas residuales. El primer país del mundo en superficie agrícola dotada con sistemas de riego localizado de alta eficiencia. Generamos casi el 60% de nuestra electricidad con renovables y somos el tercer receptor mundial en proyectos de energías sostenibles. Somos líderes mundiales en trasplantes (nuestro modelo es ejemplo en el mundo) y destacamos también en el desarrollo de terapias avanzadas en el sistema público y en la gestión de ensayos públicos.
Pese a la infrafinanciación, nuestra I+D se defiende a nivel mundial y muchas de nuestras universidades públicas están en los ránking entre las mil primeras del mundo (de un total de casi 100.000). Eso es como estar en el top 10 de cualquier deporte. Pese a una ostentosa infrafinanciación. Tres de cada cinco vuelos comerciales en el mundo se gestionan con sistemas de control de tráfico aéreo desarrollados con tecnología española. Somos el segundo mayor fabricante de automóviles de Europa y el noveno a nivel mundial. Zara y Mango lideran las cadenas de suministro y la logística de distribución en los cinco continentes y nuestros diseñadores marcan tendencia en el mundo. Y… ¿hablamos del sector turístico o de la gastronomía? Y me dejo cosas (banca, videojuegos, industria aeroespacial, alta velocidad,…) por falta de espacio.
No necesitamos esperar a ganar otro campeonato del mundo de fútbol para sentirnos orgullosos de España. Tenemos muchos motivos para sentirnos orgullosos de ser españoles. Y todo esto, a pesar de los políticos que nos gobiernan.
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